Atención Temprana

¿Cómo acceder?

Al Servicio de Atención Temprana se puede acceder:

  • Derivado de los servicios médicos de pediatría, neurología u otros especialistas.
  • Derivados por los equipos o centros educativos.
  • Derivado por el Trabajador Social de la zona.
  • De forma individualizada.

¿Cuándo acudir?

Siempre que se detecten signos que nos indique que puede haber un retraso en el desarrollo evolutivo del niño. Los niños van adquiriendo, en distintas etapas del desarrollo, una serie de habilidades que nos indica que su evolución sigue unos patrones adecuados. Cuando estas habilidades no se van adquiriendo en el momento preestablecido, el desarrollo del niño podría sufrir alguna alteración.

Algunos signos de alarma en las distintas etapas del desarrollo son:

A los 3 meses:

  • El niño se muestra demasiado rígido o demasiado blando.
  • No se calma cuando se coge en brazos.
  • No reacciona a los sonidos.
  • No sigue los objetos con la mirada ante la luz o el sonido.
  • No sostiene objetos en su mano durante unos segundos.
  • No intenta levantar o girar la cabeza estando boca abajo.
  • Presenta problemas en la succión o en la deglución.

A los 6 meses:

  • Ausencia de sonrisa.
  • No controla la cabeza.
  • No hay intención de coger los objetos.
  • No orienta la mirada cuando se le habla, especialmente a la madre.
  • No se apoya en los antebrazos estando boca abajo ni mantiene elevada la cabeza.
  • No emite sonidos para llamar la atención.

A los 9 meses:

  • No se mantiene sentado con apoyo
  • Si se cubre la cabeza con un pañuelo no hace intentos de quitárselo.
  • No señala lo que quiere.
  • No se interesa por los juguetes.
  • No responde a la solicitud de dame…
  • Presenta conductas tales como rabietas infundadadas, rituales, morderse, golpearse…
  • No se pasa los objetos de una mano a otra.
  • No se lleva los pies a la boca.
  • No muestra interés por las personas u objetos de su entorno.
  • No se voltea.
  • No emite cadenas silábicas ma…ma…ma…

A los 12 meses:

  • No se sostiene de pie con apoyo.
  • No mantiene la posición de gateo ni ha iniciado el gateo.
  • No imita movimientos con las manos para participar en el juego.
  • No imita sonidos vocálicos.
  • No comprende órdenes sencillas.
  • No hay prensión índice-pulgar.
  • No se interesa por los dibujos ni imágenes sencillas.

A los 18 meses:

  • No anda solo.
  • No se pone de pie sin apoyo.
  • No manipula los objetos.
  • No responde a su nombre.
  • No emite palabras.

A los 24 meses:

  • Persiste el babeo de forma continuada.
  • No dice dos o tres palabras con significado (mama, papa, agua…)

Entre los 2 y 3 años:

  • Necesita apoyo para ponerse de pie.
  • Sus desplazamientos y juegos son muy torpes y se cae con frecuencia.
  • No sube ni baja escalones agarrándose a la barandilla.
  • No sigue órdenes verbales, si estas no se acompañan de gestos.
  • No imita actividades en juegos, tareas, etc.
  • No hace frases sencillas.
  • No realiza la masticación ni deglución de forma adecuada.
  • No se relaciona con otros niños.
  • No controla esfínteres (a los 3 años).

Entre los 4 y 6 años:

  • Caídas frecuentes y problemas de equilibrio.
  • No salta ni corre como los demás niños.
  • Realiza las tareas escolares propias de su edad con cierta torpeza, tales como recortar, pegar, colorear, etc.
  • Presenta un lenguaje ininteligible.

Objetivos de la Atención Temprana

El principal objetivo de la Atención Temprana es que los niños que presentan trastornos en su desarrollo o tienen riesgo de padecerlos, reciban, siguiendo un modelo que considere los aspectos bio-psico-sociales, todo aquello que desde la vertiente preventiva y asistencial pueda potenciar su capacidad de desarrollo y de bienestar, posibilitando de la forma más completa su integración en el medio familiar, escolar y social, así como su autonomía personal.


La Atención Temprana debe llegar a todos los niños que presentan cualquier tipo de trastorno o alteración en su desarrollo, sea éste de tipo físico, psíquico o sensorial, o se consideren en situación de riesgo biológico o social. Todas las acciones e intervenciones que se llevan a cabo en atención temprana deben considerar no sólo al niño, sino también a la familia y a su entorno.

De este amplio marco se desprende el siguiente conjunto de objetivos:

  1. Reducir los efectos de una deficiencia o déficit sobre el conjunto global del desarrollo del niño.
  2. Optimizar, en la medida de lo posible, el curso del desarrollo del niño.
  3. Introducir los mecanismos necesarios de compensación, de eliminación de barreras y adaptación a necesidades específicas.
  4. Evitar o reducir la aparición de efectos o déficits secundarios o asociados producidos por un trastorno o situación de alto riesgo.
  5. Atender y cubrir las necesidades y demandas de la familia y el entorno en el que vive el niño.
  6. Considerar al niño como sujeto activo de la intervención.

¿Qué es un centro de Atención Temprana?

Un Centro de Desarrollo Infantil y Atención Temprana (CDIAT) está formado por un equipo de profesionales de orientación interdisciplinar que atienden a niños de 0 a 6 años que presentan alteraciones en su desarrollo o tienen riesgo de padecerlas.

Las patologías más tratadas en el CDIAT son:

  • Trastorno en el desarrollo cognitivo.
  • Retraso del lenguaje.
  • Retraso evolutivo o psicomotor.
  • Alteraciones cromosómicas.
  • Alteraciones neurológicas.
  • Alteraciones auditivas.
  • Alteraciones visuales.
  • Parálisis cerebral.
  • Trastornos profundos del desarrollo.
  • Traqueotomizados.
  • Prematuros y/o bajo peso.

Estas intervenciones deben considerar la globalidad del niño y han de ser planificadas por un equipo de profesionales de orientación interdisciplinar o transdisciplinar, compuesto por los siguientes profesionales y tareas asignadas:

Psicólogo:

  • Intervención sensoriomotriz y cognitiva.
  • Recogida de información, evaluación y valoración de las problemáticas planteadas.
  • Tratamiento preventivo de niños prematuros y/o bajo peso.
  • Prevención y seguimiento.
  • Asesoramiento a la familia y al entorno.

Psicopedagogo:

  • Intervención sensoriomotriz y cognitiva.
  • Apoyar la adaptación del niño al colegio, intentando coordinar el trabajo del CDIAT con el desarrollado por el profesorado del aula ordinaria y con el de apoyo a la integración.
  • Recogida de información, evaluación y valoración de las problemáticas planteadas.
  • Prevención y seguimiento.
  • Asesoramiento a la familia y al entorno.

Psicólogo estimulador del Lenguaje:

  • Detección, exploración, adaptación y readaptación de los trastornos de la voz, audición, habla y lenguaje.
  • Prevención y seguimiento.
  • Asesoramiento a la familia y al entorno.

Fisioterapeuta:

  • Tratamientos de rehabilitación de alteraciones motóricas.
  • Prevención y seguimiento.
  • Asesoramiento a la familia y al entorno.
  • Rehabilitación de alteraciones motóricas, traumatólogicas, y/o neurológicas del niño.
  • Fisioterapia respiratorias.
  • Disfunciones o alteraciones de la psicomotricidad fina.
  • Vendaje neuromuscular.
  • Terapia de la regulación orofacial.
  • Asesoramiento familiar y al entorno.

¿Qué es la Atención Temprana?

Se entiende por Atención Temprana el conjunto de intervenciones, dirigidas a la población infantil de 0-6 años, a la familia y al entorno, que tienen por objetivo dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos.

Estas intervenciones, que deben considerar la globalidad del niño, han de ser planificadas por un equipo de profesionales de orientación interdisciplinar o transdisciplinar.

La Atención Temprana hace referencia a tratamientos educativos o terapéuticos diseñados para:

  • Aminorar los déficits que pueda presentar un niño producido por causas físicas, sensoriales, intelectuales, potenciando sus progresos.
  • Conseguir la máxima normalización e integración del niño en su entorno familiar y social.
  • Proporcionar información y apoyo a la familia.